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LA OPCIÓN TAN TEMIDA

(Enviado por Homero el 12/12/2008)


Llama poderosamente la atención el temor que despierta en los “políticos profesionales” la posibilidad de que una parte del electorado se manifieste en las urnas con lo que se denomina como: Voto en Blanco
En los días de campaña, ambas fracciones se han ocupado de denostar este derecho legalmente adquirido por aquellos que deciden, voluntariamente para esta elección, manifestar su opinión en las urnas.
El oficialismo, demostrando una peligrosa seguridad sobre el resultado favorable del acto electoral, critica, sin demasiado énfasis, esta alternativa. Es entendible que no quiera batir demasiado las aguas que podrían encresparse negativamente hacia otros horizontes, llegando a transformarse en un cacerolazo del “que se vayan todos” cuando todos sabemos que no se va a ir nadie.
La oposición, en cambio, se enloquece, se rasga las vestiduras y ataca abiertamente el mencionado derecho popular ya que lo considera como votos menos para acercarse en la disputa con aquellos a quienes miran desde el llano.
En los últimos días hemos llegado a escuchar hasta editoriales dedicadas a este tema en programas partidarios identificados con la lista en pugna por acceder al gobierno del Club.
Nos preguntamos: ¿Por qué este ataque a aquellos que representan, en teoría, un porcentaje minúsculo frente a una gran mayoría que, directamente, no ira a ejercer su derecho a voto quedándose en sus casas?
¿No sería mas inteligente utilizar el espacio para convencer a quienes, víctimas del descreimiento y el desaliento, no acudirán a votar?
¿Será acaso que esta tendencia puede llegar a ser justamente interpretada como lo que es: una negativa a optar por dos opciones que no convencen?
Una frase popular muy conocida dice: Cuando el río suena, agua trae.
Si, como dicen, el voto en blanco es ejercido por unos pocos y no sirve absolutamente a nadie, entonces... ¿por qué entonces dedicar tanta energía a denigrarlo?
No se si se entenderá la comparación, pero me viene a la mente una situación vivida hace casi 2000 años cuando nacía el cristianismo.
Los fariseos preocupados por aquellos pocos seguidores de Jesús comenzaron a combatirlos, pero entre ellos alguien expreso: “Déjenlos. No los combatan, porque si no están inspirados por Dios en breve se extinguirán. Ahora, si realmente están inspirados por el Supremo, yo no aconsejaría enfrentarme con el Creador”
Mi reflexión entonces, para quienes ven en el voto en blanco un riesgo, es que no lo combatan, ya que si realmente es algo sin valor no habrá de afectarlos. Ahora, si es una seria manifestación del pueblo, yo no iría contra el pueblo.
Vox Populi, Vox Dei.

Afectuosamente,

Homero, “El Patrón de América”
(desde Alsina y Bochini, Avellaneda)




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