La parte oculta
(Enviado por el hombre del piloto el 26/02/2008)
Lamentablemente siempre se juega con la pasion y los sentimientos de los abnegados hinchas, los reales. Porque tambien tenemos de los otros, los mercenarios, dentro del folklore nuestro de cada dia.
Las negociaciones y los negociados en el futbol argentino son moneda corriente desde tiempo inmemorial. Entonces porque a veces uno no pierde su inocencia y aun se sorprende de las cosas nuestras de cada dia, los ejemplos serian innumerables.
Pero solo debemos mirar el hoy y, aqui lo grave: antes de iniciarse el partido del sabado proximo pasado, circuló con insistencia en los corrillos de Rosario, llamese vestuario local, un ”No nos preocupemos. Por convenio, hoy ganamos".
Nadie salio a desmentir los rumores y, luego de ver el pauperrimo desempeño de los jugadores rojos, se llega a la conclusion, salvo el infortunio del primer gol -un accidente-, que luego quedo reflejado en el campo de juego que por mas que siguieran jugando una semana el Rojo no mojaria ni un solo gol.
Ahora como hacemos para explicar que los avatares del juego no nos hicieron ligar?
La paciencia y aguante del hincha real, pese a su aliento constante ¿cuanto puede aguantar?
Sabemos positivo que los campeonatos son muy caros y la situacion economica es pesada, no asi la financiera, pero creo que hasta el hincha mas conservador estaria de acuerdo en hacer el esfuerzo, no esperar mas y tirar toda la carne al asador, para dar una alegria lo mas pronto posible, en el torneo actual ganaremos y perderemos con cualquiera y a lo maximo podemos llegar a los 35 puntos, lo cual nos permitiria jugar la Sudamericana, y julio nos da la posibilidad de realizar el esfuerzo necesario para dotar al plantel de jugadores con hambre y dejar de seguir contratando hibridos, los cuales solo piensan como disfrutar, y a los cuales solo les importa a fin de mes tener su correspondiente cheque.
Hoy en este plantel somos capaces de contagiar hasta el colombiano, un jugador que merece estar bien acomodado con compañeros que se la devuelvan redonda, tener un capitan real, no un manequin que se oculta cuando el rival no es de los mas flojos.
Lamento ser tan pesimista, pero es la realidad.-